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La economía global del conocimiento ha puesto énfasis creciente en el desarrollo y comercialización de las nuevas tecnologías en el mercado, y los responsables de las políticas públicas de todas las corrientes están en búsqueda de los mecanismos apropiados para facilitar este desarrollo y comercialización.
Uno de estos mecanismos es la creación de aceleradoras de negocios tecnológicos para pequeñas y medianas empresas. Estas aceleradoras ofrecen a las firmas tecnológicas espacios de oficina, servicios, asesoría de negocios e insumos financieros.
Doctora Elsie Echeverri-Carroll
Directora del Programa de Desarrollo Económico en el Buró de Investigación de Negocios del IC2
La economía global del conocimiento ha puesto énfasis creciente en el desarrollo y comercialización de las nuevas tecnologías en el mercado, y los responsables de las políticas públicas de todas las corrientes están en búsqueda de los mecanismos apropiados para facilitar este desarrollo y comercialización. Uno de estos mecanismos es la creación de aceleradoras de negocios tecnológicos para pequeñas y medianas empresas. Estas aceleradoras ofrecen a las firmas tecnológicas espacios de oficina, servicios, asesoría de negocios e insumos financieros.
En el año 2004, la Secretaría de Economía de México y la Fundación México-Estados Unidos para la Ciencia (FUMEC) crearon un Programa de Aceleración de Empresas Tecnológicas (TechBA), no solamente para acelerar a firmas mexicanas de tecnología, sino, además hacerlo en el extranjero. La idea es que las aceleradoras mexicanas localizadas en ciudades de alta tecnología, como San José, California, y Austin, Texas, pudieran ayudar a las empresas mexicanas a penetrar los mercados globales en tiempo récord1. Ciertamente, las políticas públicas sobre tecnologías avanzadas son una prioridad para el desarrollo económico de México.
DESARROLLO DE ALTA TECNOLOGÍA Y CRECIMIENTO ECONÓMICO
Las teorías de desarrollo económico que fueron populares en los 60 y 70 visualizaron que el crecimiento económico nacional emanaba de los lazos insumo-producto entre las empresas (efectos multiplicadores). Estas teorías dieron paso en los 80 al entonces revolucionario concepto de que el conocimiento (i.e., el stock de ideas de un país) es el motor principal del crecimiento económico2. Esta “nueva” teoría de desarrollo económico ha inspirado a los responsables de las políticas públicas y a los analistas para asociar el desarrollo económico con el conocimiento, que se encuentra personificado en los trabajadores calificados. Los resultados de posteriores investigaciones apoyan la idea de que las empresas que operan en países con una amplia oferta de científicos e ingenieros, pueden innovar más rápidamente, asegurar más patentes y por ende disfrutar de mayores tasas de progreso tecnológico, crecimiento de la productividad y, en última instancia, de una mayor riqueza nacional.
La importancia de la industria de alta tecnología (economía basada en el conocimiento) para el crecimiento económico no es sólo teoría. En el reporte Science and Engineering Indicators (2006), publicado en los Estados Unidos por la Fundación Nacional para la Ciencia, se expone que las industrias de alta tecnología son las conductoras del crecimiento económico en el mundo. De hecho, la publicación indica (p. 6-9) que incluso durante un crecimiento lento, el periodo “post-burbuja” 2002-2003, las ventas globales de las firmas de manufactura de alta tecnología crecieron a un ritmo cuatro veces mayor que las demás empresas manufactureras.
El Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) dio inicio en 1994 dentro de un contexto de cambio del modelo económico de México, que pasó del proteccionismo al libre comercio, un movimiento que inició en la década de los 80. Al firmar el tratado, México promovió el crecimiento de fábricas intensivas en mano de obra poco calificada, conocidas como maquiladoras. El TLCAN incrementó la especialización de Norteamérica, junto a la relativa abundancia de los factores de producción en cada uno de los países, como predijo la teoría “tradicional” del comercio. En concordancia con el TLCAN, México se especializó en fábricas de ensamblaje intensivas en mano de obra poco calificada, mientras que los Estados Unidos incrementaron su especialización en industrias de alta tecnología que emplean a un gran número de trabajadores calificados. Se dieron algunos esfuerzos del gobierno mexicano para promover empresas tecnológicas de reciente creación (start-ups) paralelamente a la creciente especialización del país en las maquiladoras. Por ejemplo, de 1992 a 1997, el CONACyT fundó el Programa de Incubación de Empresas de Base Tecnológica (PIEBT). Este programa tuvo dos objetivos: identificar la factibilidad de las incubadoras de empresas de alta tecnología, y posteriormente desarrollarlas. Sin embargo, el 75 por ciento de las incubadoras que surgieron en los 90 tuvieron que cerrar3. Mientras tanto, la industria maquiladora crecía a ritmos acelerados hasta que nuevas fuerzas globales disminuyeron su dinámica, dando prioridad a políticas diseñadas para promover los desarrollos tecnológicos.
TÍMIDOS ESFUERZOS PARA PROMOVER INDUSTRIAS DE BASE TECNOLÓGICA
La firma del TLCAN hizo virtualmente libres las exportaciones de los fabricantes mexicanos hacia los Estados Unidos (con una tarifa promedio del 5 por ciento en 1990), y por ello se crearon incentivos para el crecimiento de fábricas de ensamblaje en México. Otros factores favorecieron el extraordinario crecimiento de las maquiladoras. Esto incluía la relativa abundancia de trabajadores no calificados en el país, su estabilidad política y la devaluación del peso que hizo que los salarios en dólares fueran más baratos en
México en comparación con tres tigres asiáticos – Taiwán, Corea y Singapur4. Las maquiladoras se han convertido en un gran motor de la economía mexicana, pues proporcionaron empleo a 1.2 millones de trabajadores en 2006 –una tercera parte del empleo en el sector manufacturero. El crecimiento de esta industria se hizo más lento después de 2001, debido a la recesión de los Estados Unidos, pero retomó su dinámica de crecimiento después de 2003. Sin embargo, el desplome del empleo en las maquiladoras en 2000-2001, despertó serias preocupaciones acerca del futuro de la industria. Más aún, la competencia en bajos salarios de China y otras economías emergentes generó la duda sobre si los empleos en las maquiladoras regresarían una vez que el ciclo de recuperación económica iniciara.
Basados estrictamente en una competencia de salarios por hora, México no puede competir con países de bajos salarios. Cañas, Colorado y Gilmer apuntaron recientemente que la Secretaría de Economía de México estimaba que el país pagaba un promedio, en salarios y beneficios, de $2.96 la hora, una tarifa significativamente ventajosa comparada con los $16.60 por hora en California, pero altamente desfavorable en relación con los 72 centavos por hora en China5. La Oficina de Estadísticas Laborales de los Estados Unidos estima los salarios del sector manufacturero de México en $2.08 por hora, comparado con los 48 centavos en Sri Lanka. La Organización Mundial del Trabajo estima que los salarios de este sector en China son de 25 centavos la hora.
El boom de la industria maquiladora y su descalabro en años recientes, aunado a la competencia de países con mano de obra barata, principalmente China, han expuesto las debilidades de un modelo económico basado en la “maquiladorización” de la economía y han creado incentivos para el desarrollo en México de políticas agresivas para promover una economía basada en conocimiento.
CRECMIENTO DE EMPRESAS DE ALTA TECNOLOGÍA, UNA PRIORIDAD
Las políticas económicas de México en los 90 y la creciente competencia en una economía abierta estimularon el crecimiento de las manufacturas de baja y alta tecnología, pero a tasas distintas. López-Córdoba reporta que el empleo en el sector manufacturero de baja tecnología en México se incrementó de 49.7 por ciento en 1988 a 53.6 por ciento en 19986. El empleo también creció en los sectores de manufactura de alta tecnología durante el mismo periodo, pero a una tasa menor, del 6 al 8.2 por ciento. Hasta el año 2000, la mayoría de las políticas industriales se enfocaban al desarrollo de ciertas industrias (independientemente del tamaño de las empresas). Pero a principios de ese mismo año, se reconoció el importante papel que juegan las pequeñas empresas de alta tecnología en términos de empleo y, lo que es más importante, en términos de innovación. En el marco de este reconocimiento, el Gobierno Federal de México creó diversos programas, incluido el Programa de Aceleradoras de Empresas Tecnológicas (TechBA), enfocado a la promoción de los negocios de innovación tecnológica.
LAS ACELERADORAS DE EMPRESAS TECNOLÓGICAS MEXICANAS
El Programa TechBA fue creado por la Subsecretaría de Pequeñas y Medianas Empresas (SPYME) de la Secretaría de Economía de México en 2004. TechBA inició con 25 compañías mexicanas que ya se habían graduado de incubadoras tecnológicas en México en sectores como software, hardware y mecatrónica. Datos de esta Subsecretaría muestran que el número de firmas aceleradas creció de 25 en 2004 a 383 en 2006. Más aún, el presupuesto destinado a este programa se incrementó de 21.5 millones de pesos a 76.7 millones pesos durante el mismo periodo.
TechBA está comprometido con el éxito de sus compañías, al asociarse con corporaciones, organizaciones de investigación y desarrollo y otras organizaciones tecnológicas líderes en los Estados Unidos, para generar nuevas oportunidades para las pequeñas y medianas empresas de alta tecnología en México. Al respecto, TechBA persigue los siguientes objetivos:
Proveer un ambiente que impulse el desarrollo internacional de compañías mexicanas de base tecnológica, ayudándolas a capitalizar su propiedad intelectual, sus habilidades de negocio y su reorientación a los mercados globales.
Proveer apoyo para interactuar con ecosistemas de alta tecnología de los Estados Unidos con el objeto de alcanzar éxitos en términos de ventas, alianzas y acceso a inversiones de capital ángel y de riesgo.
Desarrollar una cadena de valor que incluya a México como parte de una cadena global e integrada de proveedores que genere trabajos de alta calidad en México y en los Estados Unidos.
Reforzar las herramientas de inteligencia de negocios y las interacciones entre individuos y organizaciones de México y de los Estados Unidos para crear nuevas empresas y oportunidades de colaboración.
La primera aceleradora de negocios de TechBA fue inaugurada en San José, California, en 2004. Posteriormente, los programas de TechBA fueron creados en Austin, Texas; Montreal, Canadá, y Madrid, España.
TECHBA-AUSTIN
TechBA-Austin ha establecido una alianza con el Instituto IC² de la Universidad de Texas en Austin, líder mundial en comercialización científica y tecnológica.
El Instituto IC² es reconocido mundialmente por asistir a los empresarios para que puedan competir en los mercados globales de base tecnológica. Entre sus actividades, el Instituto IC² opera la Incubadora de Tecnologías de Austin (ATI por sus siglas en inglés) que ha albergado los procesos de aceleración de compañías que se especializan en el desarrollo y comercialización de software, semiconductores, telecomunicaciones, biomedicina, tecnologías de información y energías limpias. Desde sus inicios en 1989, ATI ha colaborado con más de 150 equipos de empresarios que de manera conjunta han obtenido 725 millones de dólares en capital de inversión durante su proceso en ATI. Ha graduado a 65 compañías, creado dos mil 850 empleos y generado mil 200 millones de dólares en ingresos para la economía local. Tres de estas compañías cotizan en el Índice Nasdaq y más de una docena han sido adquiridas.
Físicamente TechBA-Austin se encuentra en un edificio de la Universidad de Texas en Austin, donde ATI es su anfitrión. TechBA-Austin trae a esta ciudad a representantes de compañías tecnológicas mexicanas y les ofrece un espacio y apoyos de desarrollo para acelerar sus negocios en los Estados Unidos y en los mercados internacionales. Adicionalmente, TechBA-Austin colabora con compañías basadas en México, que se están preparando para expandirse pero que aún no están listas para abrir una oficina en los Estados Unidos. Estas compañías de “pre-aceleración” reciben entrenamiento y apoyo a través de seminarios y consultorías, tanto en México como en Austin. TechBA-Austin opera desde 2005, y de su actividad ha resultado la co-localización de más de 45 empresas mexicanas en esta ciudad. Nuevas compañías son evaluadas y admitidas tan pronto surge el espacio disponible. En los últimos dos años y medio, TechBA-Austin ha generado más de 30 millones de dólares en ingresos para las empresas participantes.
A través de su Grupo de Comercialización Global, el Instituto IC² ha destinado un equipo de especialistas en desarrollo de negocios que colabora con el equipo de TechBA-Austin, para asistir a las empresas mexicanas en sus esfuerzos de aceleración. TechBA-Austin trabaja con organizaciones y gente talentosa de ambos países para asegurar un sólido ecosistema de negocios de alta tecnología (ver figura inferior). Debido a su alianza con el Instituto IC² y con otras organizaciones de la región, TechBA-Austin desarrolla interacciones con inversionistas de capital de riesgo, grandes corporaciones tecnológicas, empresas de alta tecnología, instituciones educativas y de investigación, abogados en propiedad intelectual, especialistas de mercados y de negocios, entre otros.
CASOS DE ÉXITO DE TECHBA-AUSTIN
Eduspark ofrece software educativo para los niveles desde prescolar a tercero de secundaria. El equipo de desarrollo de negocios del Institute IC2 y de TechBA ayudó en la creación de una oferta atractiva no sólo para las escuelas, sino también como un producto/servicio agregado para otras compañías. Siguiendo esta estrategia, Eduspark cerró un contrato de nueve millones de dólares por tres años con Prometheon, una empresa de open source con sede en Gran Bretaña y con ventas en los Estados Unidos y Europa. Teresa Aldrete, directora de Eduspark, señala: “Estamos muy agradecidos con el equipo de TechBA al proporcionarnos el apoyo, la guía e invaluable asesoría, como si fuese su propia empresa.”
Contel ofrece servicios near-shore a compañías basadas en los Estados Unidos, y fue elegida por Summa Technologies para proveer servicios a una empresa enlistada entre las 100 de la revista Fortune (cuyo nombre no fue autorizado para publicarse). Contel fue apoyada por el equipo de desarrollo de negocios de TechBA y guiada en el proceso sobre cómo trabajar con un cliente estadounidense, someter una petición de propuesta ganadora (RFP por sus siglas en inglés) y lograr ventas. El contrato tiene el potencial para hacer crecer a Contel cinco veces su tamaño actual a finales de este año. Manuel Belmonte, presidente de la empresa, explica: “Contel se ha beneficiado del IC² y de TechBA debido al gran apoyo, a las orientaciones y a la asesoría recibida cuando lanzamos nuestra compañía en los Estados Unidos. Desde la definición y diseño del modelo de negocios apropiado para Contel y la búsqueda de contactos y oportunidades, hasta las revisiones y sugerencias para presentaciones y propuestas de negocios, el equipo del IC² y de TechBA han estado presentes y reforzando nuestra compañía.”
Degha ofrece herramientas de software y servicios de visualización con una calidad foto-real. Sus servicios son ideales para fabricantes de materiales de construcción como tejas, alfombras, pisos, artefactos, muebles y telas, y para fabricantes que requieren de la interactividad para mostrar sus productos de mejor manera. Como clientes se incluyen contratistas, compañías constructoras y firmas de arquitectos. Tal como lo señala Jorge Del Bosque, Presidente de Degha, “hasta el momento, hemos estado comercializando nuestro software de visualización entre fabricantes de teja cerámica y de pintura. Hemos tenido una grata experiencia en TechBA con los consultores del IC². Ellos nos están ayudando a cerrar nuevos contratos en este mercado, así como a diseñar e implementar la estrategia de comercialización para un mercado que aún no hemos atendido –los nuevos fabricantes de hogares y condominios.”
CONCLUSIONES
El Programa TechBA es un legado de los esfuerzos del gobierno mexicano para hacer de la innovación la fuerza motora de su economía, así como de la contribución de la Universidad de Texas en Austin y del Instituto IC² en estos esfuerzos. El éxito de compañías de alta tecnología, como Eduspark y Contel, en un periodo tan corto, es evidencia de que las políticas tecnológicas como TechBA son clave para estimular la innovación “de abajo hacia arriba”, que permita a las empresas mexicanas competir por un lugar en el mercado global.
Referencias
4 Elsie Echeverri-Carroll, “Flexible Linkages and Offshore Assembly Facilities in Developing Countries” International Regional Science Review 17, 1 (1994): 49-73.
5 Jesús Cañas, Roberto Coronado, and Robert W Gilmer, “Maquiladora Recovery: Lessons for the Future,” Southwest Economy 2 (March/April 2007), Federal Reserve Bank of Dallas.
6 Ernesto Lopez-Cordoba, “Economic Integration and Manufacturing Performance in Mexico: Is Chinese Competition to Blame?” Working Paper No. 23, Inter-American Development Bank, 2004. Paper presented at the 2004 LAEBA Annual Conference, Beijing, People’s Republic of China, December 3-4, 2004.
7 Pilar Pérez and Alejandro Marquez, “Analisis del Sistema de Incubación de Empresas de Base Tecnológica.” Paper presented at the Congreso Iberoamericano de Ciencia, Tecnología, Sociedad, e Innovación. Palacio de Minería, Mexico City, June 2006.
8 Paul Romer, “Increasing Return and Long Run Growth,” Journal of Political Economy 94 (1986): 1002-37.
9 Rafael Alcaraz, Diagnóstico de Incubadoras de Empresas en México (México: Asociación Mexicana de Incubadoras de Empresas y Redes Empresariales, 2004). http://www.amire.org.mx.
10 Elsie Echeverri-Carroll, “Flexible Linkages and Offshore Assembly Facilities in Developing Countries” International Regional Science Review 17, 1 (1994): 49-73.
11 Jesús Cañas, Roberto Coronado, and Robert W Gilmer, “Maquiladora Recovery: Lessons for the Future,” Southwest Economy 2 (March/April 2007), Federal Reserve Bank of Dallas.
12 Ernesto Lopez-Cordoba, “Economic Integration and Manufacturing Performance in Mexico: Is Chinese Competition to Blame?” Working Paper No. 23, Inter-American Development Bank, 2004. Paper presented at the 2004 LAEBA Annual Conference, Beijing, People’s Republic of China, December 3-4, 2004. |